Princesa Beatriz del Reino Unido: La hija inseparable de la Reina Victoria

Beatriz María Victoria Feodora (Beatrice Mary Victoria Feodore) nació el 14 de abril de 1857 en el Palacio de Buckingham, Londres. Fue la benjamina de los nueve hijos de la reina Victoria y del príncipe Alberto, cabe destacar que su nacimiento fue uno de los primeros en los que se utilizó cloroformo como anestesia. Su infancia transcurrió en el seno de una familia real marcada por la tradición y el deber. Al igual que el resto de sus hermano y hermanas, Beatriz recibió una completa formación basado en un riguroso plan de estudio diseñado por su propio padre. Al ser la hija menor de la Reina, fue la que mantuvo siempre una estrecha relación con su madre, y a pesar de ser la más tímida entre todo sus hermanos y hermanas, su imagen fue la más conocida, gracias a que frecuentemente acompañaba a su madre en sus actividades hasta tomar el cargo de su secretaria personal desempeñando funciones como escribir en nombre de la reina, traducir y ayudar con la correspondencias políticas

La relación con su madre fue tan unida, que con el pasar de los años, la Reina victoria desarrolló un fervor deseo que su hija Beatriz jamás se casara para mantenerla cerca todo el tiempo posible. Sin embargo, el 30 de abril de 1884, Beatriz asistió a la boda de su sobrina, Victoria de Hesse-Darmstadt, fue en ese entonces que se enamoró del príncipe Enrique de Battenberg. Su amor fue correspondido y aunque la Reina Victoria se mostró reacia al matrimonio en un principio, terminó por respetar la decisión de su hija, con la condición que después de casarse siguiera viviendo en el Castillo de Buckingham con la intención de seguir manteniendo vida su estrecha relación de madre e hija. La pareja se casó el 23 de julio de 1885 en la iglesia de Santa Mildred en Whippingham y del matrimonio nacieron cuatro hijos (Alejandro, Victoria Eugenia, Leopoldo y Mauricio)


A casi 11 años  de un solido matrimonio, su esposo Enrique contrajo malaria durante una expedición militar cuando se encontraba combatiendo en Prahsu, a pesar de los esfuerzos por salvar su vida, falleció a bordo del crucero HMS Blonde el 20 de enero de 1896. Posteriormente, tras un mes de luto por la reciente pérdida de su esposo, Beatriz regresó a la corte a continuar su labor como secretaria junto a su madre como era costumbre. En 1901, la muerte de la Reina Victoria provocó un profundo dolor en su vida, y a pesar de su inmensa tristeza, Beatriz siguió haciendo apariciones publicas. A medida que la princesa envejecía, su presencia en la corte fue disminuyendo paulatinamente, sin embargo, la trágica muerte de su hijo Mauricio en la Primera Guerra Mundial, y posteriormente, el fallecimiento de su Leopoldo en 1922, fueron momentos cruciales para que se retirara casi por completo de la vida pública por el resto de su vida. Su última residencia fue Brantridge Park en el condado de West Sussex, en donde falleció mientras dormía el 26 de octubre de 1944, a los 87 años de edad. Fue la última de los hijos de la reina Victoria en morir, y su cuerpo fue sepultado en la Capilla de San Jorge del castillo de Windsor. Casi un año después, sus restos fueron trasladados junto a los de su esposo a la iglesia de Santa Mildred en Whippingham, en la Isla de Wight, mismo lugar donde había contraído matrimonio sesenta años atrás.



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